Un patrón que aguantó el cartón kraft
Adriana Romero Romero, taller de patrones aplicados
Llegué con una idea suelta para las etiquetas de mi marca de tés y salí con una retícula documentada. Lo que más me sirvió fue probar la repetición a distintas escalas antes de mandar a imprimir: ahí me di cuenta de que mi motivo se cerraba demasiado en formatos pequeños. Ajustamos el módulo, dejamos aire entre formas y el resultado se ve igual de bien en la caja grande que en la etiqueta chica. Ahora cualquiera del equipo puede usar el archivo sin adivinar.